El otro día enredando entre papeles acumulados desde no se cuando encontré un artículo que leí hace bastante tiempo y que lo tenía recortado porque me gustó lo que planteaba.
En él el autor habla de la ética en la fotografía y el periodismo y pone como ejemplo las dos fotografías que adjunto a continuación.
Creo que es un artículo que puede crear un bonito debate. A ver si nos animamos y le damos un poco de vidilla a los comentarios.
Adjunto el artículo que escribió Juan Gracia Armendáriz en el "Diario de Navarra" el 26 de septiembre de 2004 con el título "Leica" tal como se publicó.
Al final unas fotillos de un servidor. Espero que es guste el "revoltijo".
En él el autor habla de la ética en la fotografía y el periodismo y pone como ejemplo las dos fotografías que adjunto a continuación.
Creo que es un artículo que puede crear un bonito debate. A ver si nos animamos y le damos un poco de vidilla a los comentarios.
Adjunto el artículo que escribió Juan Gracia Armendáriz en el "Diario de Navarra" el 26 de septiembre de 2004 con el título "Leica" tal como se publicó.
Al final unas fotillos de un servidor. Espero que es guste el "revoltijo".


Esta semana murió Eddie Adams, que pasó a la historia del fotoperiodismo cuando el 1 de febrero de 1968 congelo el instante en que el general Nguyen Loan disparaba a la cabeza de un soldado norvietnamita en una calle de Saigon.
Si hemos de creer a Susan Sontang, la escena fue convocada por el propio general, que condujo al prisionero con las manos atadas a la espalda hasta el lugar donde se encontraba Adams y un cámara de la NBC que filmó toda la secuencia.
La pensadora se pregunta si ese crimen se hubiese producido de no haber estado presentes los periodistas.
La fotografía golpeó las conciencias de medio mundo, aunque no detuvo la guerra que aún duraría siete años más.
Tras la contienda el general Loan regentó una pizzería en Burke (Virginia) donde murió en 1988.
Los dilemas morales no son extraños en la profesión, como bien muestra la excelente película Before the rain, del macedonio Milcho Mancheski.
El propio Donald McCullin que fotografió todos los horrores desde Dachau hasta el Líbano, abandonó la profesión tras una experiencia en Beirut. Una bomba israelí cayó sobre un conjunto de edificios. Entre los escombros McCullin quiso fotografiar a una mujer que, aunque ilesa, era presa del terror. Al verle alzar su cámara, la mujer le golpeó. Avergonzado, McCullin se retiró a su hotel, donde horas después recibiría la noticia de que la mujer acababa de ser asesinada.
El caso más emblemático fue el protagonizado por el fotógrafo sudafricano Kevin Carter quien, en 1983, fotografió a una niña sudanesa que moribunda se arrastraba hacia su ración de comida bajo la atenta mirada de un buitre.
Al año siguiente Carter recibió el Premio Pulitzer. “Es la foto más importante de mi carrera, pero no estoy orgulloso de ella. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña” declaró.
Kevin Carter se suicidó unos meses después de ser premiado. Parece que en esa profesión los riesgos morales que se corren no son menores que los físicos.
Para retratar el dolor ajeno tal vez haya que seguir la difícil máxima del gran fotógrafo de guerra James Nachtwey: Si algún día dejo que mi cámara sea más importante que mi compasión habré vendido mi alma.


Bangkok - Septiembre 2006

Un camarero viendo lo que sucedía en el palacio presidencial el día que se proclama el nuevo gobierno golpista - Septiembre 2006

Don Det (Laos) - Octubre 2006

Boda en Kunming (China) - Octubre 2006

Kunming (China) - Octubre 2006

Kunming (China) - Octubre 2006


Mientras Soran (el conductor que nos "llevaba") negociaba con el pastor al que le había atropellado la oveja... - "Carretera de la amistad" (Tibet - Nepal) - Noviembre 2006
"Carretera de la amistad" (Tibet - Nepal) - Noviembre 2006 
Varanasi (India) - Diciembre 2006

Al lado de los edificios gubernamentales se veían escribanos que realizaban el papeleo a aquellos que no eran capaces - Ahmedabad (India) - Diciembre 2006